La soja podría ayudar al tratamiento de pacientes adictos a la cocaína

La soja es una oleaginosa que, en primera instancia, se asocia a un commodity que genera millones de dólares en divisas para el país. Amén de esa función, está presente en cualquier supermercado en productos como milanesas, leche, salsas, aceites, entre otros.

Rodolfo Rossi, ex presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja), explicó que uno de los objetivos de la entidad es desarrollar nuevas tecnologías y promover la formación de emprendimientos sobre los actuales y nuevos usos de la soja a nivel nacional.

En diálogo con Infobae, el ingeniero agrónomo, miembro fundador de la entidad sojera, explicó que hace dos años descubrieron una publicación en un diario español que hacía referencia a una investigación que se estaba desarrollando en el Centro de Investigaciones del Hospital del Mar, en Barcelona, España.

Los investigadores trabajaban en el uso de las isoflavonas que contiene la soja con el fin de frenar la dependencia a la cocaína. «La noticia obviamente nos sorprendió: hicimos contacto con los investigadores españoles y hace 15 días logramos concretar una visita al Centro de Investigación de la Fundación IMIM, que forma parte del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas», explicó Rossi.

Allí, el ingeniero se entrevistó con los responsables del equipo de neurociencias a cargo de las investigaciones: la médica psiquiatra Marta Torrens, que trabaja con más de 450 pacientes, y Magí Farré, jefe del Servicio de Farmacología Clínica.

Rossi 1: Rodolfo Rossi junto a los investigadores Magí Farré y la doctora Marta Torrens, hace 15 días, en Barcelona
Rossi 1: Rodolfo Rossi junto a los investigadores Magí Farré y la doctora Marta Torrens, hace 15 días, en Barcelona

Los investigadores trabajaron durante seis años, obtuvieron un presupuesto del gobierno español y llegaron a la conclusión que las isoflavonas inhiben el metabolismo de la dopamina haciendo que el paciente pierda el deseo por consumir. «Ambos descubrieron esta terapia innovadora que utiliza las isoflavonas de soja para suprimir los efectos euforizantes y estimulantes de la cocaína», afirmó Rossi.

Según le comentaron los especialistas durante esa reunión, prácticamente no hay terapias para tratar la adicción a este narcótico. Sí se utiliza el disulfiram, un producto que tiene efectos colaterales en los pacientes. Luego de varias investigaciones, finalmente descubrieron que las isoflavonas, presentes en los granos de soja, podían utilizarse como un tratamiento alternativo.

Ventajas sobre otros tratamientos

Si bien las isoflavonas se encuentran en una cantidad importante de vegetales -por ejemplo en las leguminosas- datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por su siglas en inglés) indican que el poroto de soja y algunos de sus subproductos son los que contienen mayor concentración de estos compuestos químicos (como la harina de soja, la soja texturizada y la harina desgrasada).

Actualmente para este tipo de pacientes se utiliza un tratamiento con disulfiram. «Las isoflavonas no intervienen en el hígado como sí lo hace el disulfiram, que causa una repulsión al alcohol. Luego de varios estudios llegaron a la conclusión que este tratamiento natural es más útil para controlar el deseo hacia la cocaína. Este uso de la soja que se ha encontrado es disruptivo», analizó Rossi.

El Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM)
El Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM)

Con respecto a la etapa formal en que la que se encuentra la investigación, Rossi afirmó que los científicos explicaron que al momento se escribieron varios trabajos científicos, se realizaron estudios con pacientes y expusieron los resultados de la investigación en congresos internacionales. Sin embargo, le comentaron, estos están frenados porque les es «muy complejo cumplir con todos los protocolos», afirmó. «Ellos toman como base la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) en donde el proceso de aprobación es difícil. Faltan unos pasos para que esto sea realmente un producto que se comercialice con este objetivo«, agregó Rossi.

La soja y su potencial

El poroto de soja tiene un gran valor nutritivo: contiene alrededor de un 40% de proteína, pero también está compuesto por grasas o aceite, carbohidratos, fibras, minerales, entre otros. Se puede transformar en subproductos a partir de su industrialización (poroto, expandido, harina) y en su proceso de extracción de aceite por prensado (poroto, extrusado, expeller, harina).

Los usos de la soja son variados: se destina a forraje, alimentos y productos industriales de muchos tipos. Estudios llevados a cabo por Acsoja junto al Centro Regional Rosario de la Universidad de Concepción del Uruguay, reflejan que existen alrededor de 190 productos derivados del aceite vegetal y unos 80 a 100 de proteína vegetal como harina y concentrado aislado.

«Más allá de las milanesas y la leche, que obviamente la gente conoce, hoy tenemos una lista importante: aceite, margarina, mayonesa, crema para café, alimentos congelados, caldos, lácteos, productos panificados, golosinas. También productos farmacéuticos», concluyó Rossi.

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